
Nueva York (AP). Camine por el restaurante Pure Food and Wine, en la elegante zona Irving de Manhattan, y se podría topar con la actriz Katie Holmes, Alec Baldwin o con el jugador de fútbol Tom Brady. También podría encontrarse con el locutor radial Howard Stern o con Bill Clinton y su hija Chelsea, que han hecho una serie de visitas juntos para disfrutar del maíz, los tamales de anacardo con hongos portobello o un helado de menta como postre.
Podría ser cualquier restaurante de moda de Nueva York, pero Pure Food and Wine solo sirve alimentos crudos y para vegetarianos, sin que haya un huevo ni un horno a la vista. Su clientela de clase social alta está formada por una mezcla de vegetarianos o amantes de la comida, pero es evidente que es un indicio de cómo ha cambiado la imagen del vegetarianismo en los últimos años.
EL EFECTO HOLLYWOOD
Pero las celebridades que abanderan este estilo de vida no son solo actrices jóvenes, sino curtidas estrellas como Ellen DeGeneres y Oprah Winfrey. No obstante, entre todos los vegetarianos de alto perfil sobresale Bill Clinton. El año pasado, el ex presidente dijo que su impresionante pérdida de 11 kilos de peso fue gracias a una dieta basada en plantas. “Toda esta exposición [a los medios de las estrellas] influye en la cultura del vegetarianismo –dice Joseph Connelly, director de la revista “VegNews”–. ¡La gente ya puede pronunciar la palabra ‘vegan’ (vegetariano)! Hace cinco o 10 años no podía”.
The Vegetarian Resource Group, entidad defensora y de educación sin fines de lucro, dice que sus cifras más recientes muestran que alrededor del 5% de los adultos estadounidenses son vegetarianos.
Fuente: El Comercio - 26/11/11


